Permanent Commission for the South Pacific (CPPS)

Since 1952, the Permanent Commission for the South Pacific is the appropriate maritime organization that coordinates regional maritime policies in order to adopt concerted positions of its Member States (Chile, Colombia, Ecuador and Peru) in international negotiations, development of the Law of the Sea, the International Environmental Law and other multilateral initiatives. CPPS is engaged in capacity building processes at the national and regional levels in scientist, socio-economic, policy and environmental areas. CPPS's strength is based on a solid institutional framework, consisting of a multidisciplinary network of national institutions, groups of interest and experts working in close cooperation with relevant international organizations on issues within its competence for the benefi¬t of the present and future generations. CPPS mission is "To coordinate and promote maritime policies of its Member States for the conservation and responsible use of natural resources and its environment for the benefi¬t and sustainable development of their people".

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Collections in this community

Recent Submissions

  • Atlas sobre Distribución, Rutas Migratorias, Hábitats Críticos y Amenazas, para grandes ballenas en el Pacífico Oriental.

    Félix, Fernando (Comisión Permanente del Pacífico SurGuayaquil, Ecuador, 2014)
    Este documento informa sobre los resultados de la implementación del primer componente del proyecto “Planificación espacial de larga escala para rutas migratorias y hábitats críticos de mamíferos marinos en el Pacífico oriental” (PNUMA/España), que se llevó a cabo entre marzo 2011 y junio de 2012. Constituye el insumo principal para la implementación de otros cuatro componentes del proyecto relacionados con el fortalecimiento de la capacidad técnica, difusión y comunicación, apoyo a convenciones regionales y la ejecución de un programa demostrativo sobre gobernanza transfronteriza. La primera parte del documento incluye información relativa a los objetivos, ámbito y alcance del proyecto, la metodología y fuente de la información, así como una descripción general de cada una de las cinco especies de grandes ballenas materia de este estudio. La segunda parte incluye 26 mapas temáticos sobre distribución y migraciones, modelación del hábitat, aspectos socioeconómicos y amenazas de origen antropogénico para mamíferos marinos. Se incluye además un anexo con información relativa a los convenios regionales y globales sobre biodiversidad marina de los que son signatarios los países del Pacífico oriental, así como las iniciativas nacionales y regionales relevantes para la conservación y gestión de los mamíferos marinos. El proyecto tiene como objetivo principal apoyar la gestión y conservación de mamíferos marinos migratorios y de amplia distribución en el Pacífico oriental mediante la planificación espacial a gran escala con un enfoque ecosistémico. La planificación espacial marina se ha convertido en una importante herramienta de gestión para regular las interacciones de diferentes actividades humanas en una misma zona, promoviendo así su sostenibilidad. Este primer componente del proyecto incluyó la compilación de información biofísica y socioeconómica con la finalidad de realizar análisis con sistemas de información geográficos (SIG) para identificar áreas de concentración, rutas migratorias, principales amenazas y modelación del hábitat. El Pacífico oriental se extiende unos 20 millones de km2 de aguas territoriales, zonas económicas exclusivas y territorios insulares de 13 países. Sin embargo, para fines del proyecto no se han definido límites geográficos, aunque la mayoría de la información y análisis se ha concentrado en las regiones tropical y subtropical. El manejo y gestión de mamíferos marinos de amplia distribución representa un enorme desafío para la región, no solo porque ocurren a lo largo de zonas jurisdiccionales de muchos países, sino porque en la mayoría de los casos su presencia es estacional. Por ser animales de gran movilidad, las grandes ballenas requieren inmensos espacios oceánicos para completar las diferentes etapas de su ciclo biológico, conectando áreas separadas por miles de kilómetros. Su distribución no se limita a aguas jurisdiccionales ni sus movimientos se limitan a migraciones latitudinales. Cinco especies de grandes ballenas fueron incluidas en esta evaluación: 1) ballena azul (Balaenoptera musculus), incluyendo las poblaciones del Pacífico nordeste y sudeste; 2) ballena de Bryde o tropical (Balaenoptera brydei = edeni); 3) ballena jorobada (Megaptera novaeangliae) incluyendo las poblaciones del Pacífico nordeste y sudeste; 4) ballena franca austral (Eubalaena australis); y 5) cachalote (Physeter macrocephalus). Estas especies fueron escogidas por su conectividad con el Pacífico oriental tropical, disponibilidad de información, grado de amenaza y por su diversidad en términos de hábitat, ecología y comportamiento migratorio. Adicionalmente, se proporciona información biológica y ecológica de cada una de estas especies, con énfasis en su distribución conocida y en relación a los resultados de la modelación de hábitat realizada, así como su estatus poblacional y de conservación. La información georeferenciada para el análisis SIG fue compilada a través del Sistema Regional de Información sobre Biodiversidad Marina y Área Protegidas del Pacifico sudeste - SIBIMAP, desarrollado por la Comisión Permanente del Pacífico Sur - CPPS. En este análisis se usaron 11,598 registros, esto es aproximadamente el 71% de la base de datos de SIBIMAP. La información proviene de muchas fuentes, incluyendo artículos científicos, páginas web de instituciones nacionales, informes y publicaciones de organismos internacionales, bases de datos globales y sets de datos provistos directamente por investigadores. La representación espacial de aspectos socioeconómicos incluye mapas de la población humana costera, esfuerzo pesquero y desembarques, puertos principales y transporte marítimo. La interacción con pesquerías y las colisiones con barcos fueron identificadas como las dos principales amenazas para las grandes ballenas en la región. Sin embargo, información sobre estos tópicos es escasa y poco representativa de la región, por lo que se requieren esfuerzos adicionales para monitorear y cuantificar el impacto causado a estas especies. También se han incluido mapas sobre áreas marinas y marino-costeras protegidas, pues éstas proveen un marco institucional de protección para las ballenas, y son particularmente relevantes en áreas de concentración. En el trabajo de modelación de hábitat se utilizaron dos enfoque diferentes: 1) estimación de densidad usando modelos aditivos generalizados (GAM) con información ecológica de cinco variables estáticas predictoras (temperatura superficial del mar, salinidad, clorofila a, profundidad de la capa de mezcla y distancia a la isóbata 200 m) y estimación de abundancia de cetáceos colectada por el Centro de Ciencias Pesqueras del Suroeste (SWFSC-NOAA) de Estados Unidos en el Pacífico oriental tropical entre 1986 y 2006; y 2) idoneidad de hábitat utilizado el modelo Maxent con los datos de solo presencia de SIBIMAP y seis variables ambientales asociados (temperatura del mar, salinidad superficial, profundidad, pendiente, clorofila a superficial y frentes pelágicos persistentes superficiales). Ambos modelos produjeron predicciones similares mostrando una relación entre zonas de mayor densidad con condiciones idóneas de hábitat, pero también algunas diferencias posiblemente asociados al tipo y cantidad de parámetros ambientales usados en cada modelo. Los mapas de predicción muestran una buena aproximación de la distribución y uso de hábitat de las cinco especies evaluadas, pero no están libres de sesgo. La principal fuente de sesgo se relaciona con la heterogeneidad de las fuentes de los datos, monitoreos mayormente puntuales, oportunísticos y generalmente sin valores de esfuerzo. Otro aspecto a considerar es la representatividad del hábitat que está en función de la distribución de los registros. Dado la escala a la que se ha realizado la modelación y la concentración de registros en zonas costeras, es posible que haya una subestimación de la importancia de áreas oceánicas para especies de distribución más costera, al menos en el Pacífico Sudeste dónde los muestreos oceánicos son escasos. Se sugieren algunos ajustes como el uso de escores de representatividad de hábitat o estimar tasas de encuentro relativas en futuros análisis para mejorar los resultados de la modelación. Con este trabajo ha quedado demostrada la importancia de integrar información existente en la región para tratar de entender los procesos ecológicos que regulan los movimientos de las grandes ballenas en el Pacífico oriental tropical. Aún en especies que presentan migraciones estacionales muy marcadas y con sitios de destino relativamente bien conocidos, como las ballenas jorobadas y francas, existen muchos vacíos de información particularmente en relación con las rutas migratorias y sobre la forma en que la población está estructurada. Nuestro conocimiento de especies oceánicas de amplia distribución como los cachalotes y ballenas de Bryde es aún menor pues la cobertura de monitoreo es limitada en términos espaciales y temporales. No obstante las limitaciones existentes, el análisis de la información y los mapas desarrollados en implementación de este componente representan una importante contribución al conocimiento de estas especies y resaltan la necesidad de usar un enfoque transfronterizo para su apropiada gestión.
  • La Situación Regional de las Tortugas Marinas en el Pacífico Sudeste.

    Frazier, John (Comisión Permanente del Pacífico SurGuayaquil, Ecuador, 2014)
    La conservación de las tortugas marinas ha llegado a ser una preocupación global y los cinco países Partes del Convenio del Lima juegan un papel central. En cada país, desde Chile hasta Panamá, estos reptiles han sido parte importante de la cultura prehistórica y durante el último siglo sucesos únicos en cada uno de esos países muestran que la relación entre el ser humano y las tortugas marinas es sustancial. Desde Chile hasta Panamá hay poblaciones y hábitats que son vitales a nivel mundial para estos reptiles. Investigadores y conservacionistas de cada país han contribuido con información básica para el desarrollo de la ciencia y mejores prácticas de conservación y manejo. Estos países cuentan con abundante legislación, normativa y políticas, que crea un contexto jurídico con amplios elementos de protección y manejo. No obstante, las tortugas marinas presentan desafíos que rebasan los logros y las políticas individuales de cada Estado. Con ciclos de vida extremadamente complejos – requieren décadas sólo para llegar a la edad reproductiva – y el hábito de hacer migraciones atravesando cuencas oceánicas, hacen que ningún estado por sí solo pueda realizar actividades de investigación y manejo suficientes para entender la biología y ecología de estos intrigantes seres, mucho menos para llevar a cabo acciones de conservación y manejo para mitigar la multitud de riesgos a los que se ven enfrentados. Por esta razón, acuerdos internacionales, como el Convenio de Lima, son imprescindibles para cuidar estos recursos compartidos. La colaboración y cooperación entre países y pueblos es esencial – para todos. Por lo mencionado anteriormente, los países Partes del Convenio de Lima desarrollaron el Programa Regional para la Conservación de las Tortugas Marinas en el Pacífico Sudeste, mismo que por su contexto jurídico incluye acuerdos vinculantes. En todo caso, estos países también son Partes de otros instrumentos cuyos acuerdos son vinculantes, y contienen medidas importantes para la conservación de las tortugas marinas, así como otros recursos compartidos, particularmente los del ambiente marino-costero. Con el fin de cumplir con los objetivos del Programa Regional es fundamental fortalecer la información de todos los países para crear una síntesis regional, y es por esta razón que cada uno de los cinco países elaboró un informe nacional que resume la situación relativa a las tortugas marinas. Esta información muestra que, a pesar de los avances, queda mucho por hacer. La información sobre distribuciones y estatus de las tortugas marinas en la región es aún parcial, y entre los vacíos, uno de los más grandes es la comprensión de las “unidades de manejo”, o estructura poblacional de las cinco especies. Uno de los requerimientos más críticos es obtener información fidedigna sobre las tendencias poblacionales para saber en qué estado se encuentran: incrementándose, manteniéndose o reduciéndose. Con esta información se pueden diseñar programas de conservación y manejo basados en la realidad de cada población. Lamentablemente, estamos lejos de contar con esta información clave; se requiere un mínimo de 15 años de datos levantados a través de protocolos estandarizados, consistentes y sistemáticos para poder descifrar grandes e impredecibles variaciones en el dinámico ambiente marino-costero, y los múltiples organismos (predadores, parásitos, presas, competidores, etc.) que interactúan con las tortugas marinas, sin hablar de los fuertes cambios económicos, sociales y políticos que son motores para cambios en los ambientes marino-costeros. Nuestro nivel de entendimiento sobre la capacidad de reproducción y recuperación – tasas de reclutamiento – de estas poblaciones es también muy pobre. Además, es evidente que hace falta mucha información sobre los riesgos que enfrentan las tortugas marinas en esta región. Sin duda, en muchos sitios hay alta presión humana por explotación directa de huevos, hembras anidadoras y otros individuos en el mar. Depredación por animales silvestres, ferales y domésticos es también crítica en muchos sitios. Perturbaciones a playas de anidación es un serio problema en varios lugares. La contaminación toma varias formas; dos de las más evidentes son la contaminación por luz en las cercanías a las playas de anidación que desorienta a las crías causando gran mortalidad y la contaminación con plásticos que son consumidos por las tortugas causando obstrucciones en su sistema digestivo y luego la muerte. Por el momento, parece que las actividades de turismo en sí no presentan grandes riesgos, aunque los desarrollos relacionados con la industria de turismo sí son grandes amenazas, por múltiples razones. Una fuente significativa de mortalidad es la interacción con pesquerías; ocurre con todas las especies en todo el mundo. La actividad pesquera es de gran importancia en los cinco países de la región, y por ende la pesca incidental de tortugas marinas es un gran problema regional. Lastimosamente, con pocas excepciones, la información sobre este grave riesgo es muy pobre, y sumado a eso, la poca información generalmente no es sistemática y la información disponible no ha sido analizada para tener una visión sintética de la problemática y cómo resolverla mejor. Cada uno de los cinco países ha llevado a cabo un taller FODA para identificar fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. Apoyados en estos talleres, cada informe nacional ha propuesto una serie de recomendaciones, específicas a cada situación nacional; algunas de los cuales son puntos generales que sobresalen. Urge la coordinación y cooperación entre instituciones de diferentes ramas de gobierno así como de diversas organizaciones del sector privado. Urge involucrar a los miembros de las comunidades de “usuarios” de los recursos y sus hábitats. El mecanismo más eficaz para promover la comunicación, coordinación y colaboración de actores es el comité (o red) nacional, y urge institucionalizarlo y fortalecerlo en cada país. Dado que la conservación trata de actitudes y actividades humanas, urge información fidedigna sobre aspectos socioeconómicos, desde luego levantada por profesionales en esas disciplinas. Para fomentar la comunicación eficiente, y establecer bases para estudios científicos, particularmente de largo plazo, urge poner en marcha a nivel regional un sistema de estandarización de toma de datos mínimamente necesarios para entender las variables críticas para la conservación y manejo de estos recursos compartidos. Hay que desarrollar mecanismos adecuados de apoyo, siendo innovador con alianzas, con prioridades y objetivos. Evaluaciones objetivas y periódicas son fundamentales.
  • Experiencias Locales de Manejo Costero Integrado Casos Piloto SPINCAM en el Pacífico Sudeste: Casos Piloto SPINCAM en el Pacífico Sudeste.

    Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO, Sección de Política Marína y Coordinación Regional (COI-UNESCO); Comisión Permanente del Pacífico Sur (CPPS) (UnescoParís, France, 2016)
  • Indicadores Marino Costeros del Pacífico Sudeste.

    Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO, Sección de Política Marítima y Coordinación Regional; Comisión Permanente del Pacífico Sur (Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO y la Comisión Permanente del Pacífico SurGuayaquil, Ecuador, 2015)
  • Estado del Medio Ambiente Marino y Costero del Pacífico Sudeste.

    Andrade V., Héctor; Guitiérres S., Sixto; Andrade C., Héctor (Comisión Permanente del Pacífico SurGuayaquil, Ecuador, 2014)
    El presente documento contiene los antecedentes sistematizados sobre el Estado del Medio Ambiente Marino Costero del Pacífico Sudeste en base a los informes nacionales de consultoría elaborados entre 2011 y 2012 en Panamá, Colombia, Ecuador, Perú y Chile y cuya finalidad fue establecer un estado actualizado del medio marino a nivel regional, en el marco del Programa CONPACSE III de la Comisión Permanente de Pacífico Sur. Los principales contaminantes presentes en las aguas marinas costeras de la Región que integran los países del Pacífico Sudeste (Colombia, Ecuador, Perú y Chile) y Panamá tienen su origen en los desechos orgánicos de la industria pesquera, acuicultura y efluentes urbanos. Los altos contenidos de metales pesados provienen principalmente de las actividades de la industria minera, química y metalmecánica que afectan especialmente a los sistemas de bahías de las zonas costeras, aunque, en la mayoría sin evidencia de efectos deletéreos sobre los ecosistemas costeros. La introducción de plaguicidas a las aguas costeras proviene de cursos de agua que arrastran este tipo de compuestos desde instalaciones agrícolas, la tendencia descendente en las concentraciones estaría relacionado con la lixiviación de sustancias que fueron aplicadas con anterioridad. También los ríos transportan hacia el mar sedimentos arcillosos adsorbidos con residuos metálicos. A esto, se agrega el aporte originado por parte de la actividad minera que se realiza en la parte alta de Los Andes, muy cercana a cuencas hidrográficas que desembocan en el mar. En general todos los países contarían con las capacidades de capacitación científicas y técnicas necesarias para desarrollar estudios más elaborados sobre la contaminación marina y su control en la Región. Sin embargo, el distinto grado de avances entre los países se relacionaría más bien por disímiles exigencias normativas y sociales locales. Los países de la Región han establecido varias leyes y normas para la protección del medio marino, pero su implementación, aplicación y coordinación nacional son aún insuficientes. Las diferencias antes señaladas están relacionadas principalmente con los sistemas de apoyo, como laboratorios, servicios profesionales y técnicos e instalaciones disponibles Estado del Medio Ambiente Marino y Costero del Pacífico Sudeste 2 en los distintos países de la Región. Todos los países necesitan establecer programas de vigilancia de la contaminación marina, incluyendo sedimentos ya que hay menos experiencia en la región con la manipulación de muestras de sedimentos comparada con las de aguas. La cooperación con países facilitaría la selección de tecnologías apropiadas para cada país y Región de acuerdo a sus condiciones socio-económicas y físicas, dentro de los límites de sus competencias legislativas y constitucionales, y de sus instituciones a nivel central o regional. Por último, es necesaria una red regional de laboratorios de vigilancia de la contaminación marina para ayudar a establecer procedimientos de QA / QC y organizar pruebas de aptitud regionales para el análisis de metales y contaminantes orgánicos en el agua del mar, los sedimentos y la biota marina.